El comienzo de un nuevo año es una buena excusa para olvidar las viejas
rutinas y empezar a mejorar nuestras vidas. Hacemos una lista de buenos propósitos
para el Nuevo Año, nos apuntamos al gimnasio y nos unimos a cooperativas de
consumo ecológicas, todo con la esperanza de convertirnos en una versión
mejorada de nosotros mismos. El problema es que la mayoría de nosotros
establecemos unas metas demasiado altas. Realizar cambios que transformen
nuestra vida no es fácil. Sin embargo, proponernos objetivos más pequeños y comenzar lentamente mejorará en gran medida
nuestras posibilidades de éxito. Aquí van cinco sencillos objetivos que puedes empezar
adoptar hoy mismo y que te ayudarán a mejorar tu vida en el 2014.
Descansa de la Tecnología
La mayoría de nosotros pasamos la mayor parte del día frente
a una pantalla, lo que hace aún más importante desconectar y volver al mundo
real. Salir de excursión o a cenar con amigos sin llevar el teléfono, puede
hacernos sentir realmente incómodos, pero tal vez es eso exactamente lo que
necesitamos. Leer un libro por la noche en lugar de ver la televisión, jugar a
juegos de mesa en lugar de a videojuegos o volver a ver los viejos álbumes de
fotos en lugar de visitar Instagram. Hagas lo que hagas, intenta descansar un
poco de la tecnología cada día.
Acuéstate más temprano
Como dice el refrán, a quien madruga Dios le ayuda. Somos
mucho más productivo en las primeras horas de la mañana de lo que somos por la
noche, y (lo sentimos noctámbulos) levantarse temprano sienta mucho mejor que remolonear hasta tarde en la cama. Intenta irte a la cama un poco más temprano cada día, y
llegará el momento en que la hora de ir a la cama será la mejor del día. Por
supuesto deja los aparatos electrónicos fuera de la habitación, si puedes. La luz de la
pantalla interfiere en nuestros cerebros para que piense que es la luz del día,
interrumpiendo el ritmo circadiano y pudiendo causar insomnio.
Come alimentos menos procesados
La mitad de la gente que empezó la dieta el 1 de enero probablemente a estas alturas, sólo ha conseguido engañarse a ellos
mismo. Y es que la clave radica en olvidarse de los planes disparatados de
pérdida de peso y en su lugar centrarse en mejorar nuestra forma de comer. Los alimentos procesados han
contribuido en gran medida al aumento de peso de la población en las últimas
décadas, y eliminar estos ingredientes (como los alimentos no naturales) de tu dieta ayudará a mejorar en gran medida tu salud. Recuerda esto:
Si va en bolsa, una caja, una lata o un frasco, no es comida. A pesar de que puede resultar un poco extremo,
es una buena regla para recordar. Otra cosa es tratar de no comprar alimentos que tenga una lista de ingredientes que ocupe todo el lado del paquete, y contenga
un montón de cosas que ni siquiera sepamos pronunciar.
Prueba los ayunos intermitentes
Casi todas las culturas y religiones recomiendan algún tipo
de ayuno, por lo que algo tienen que tener, ¿no? El ayuno no tiene por qué ser
difícil si se divide en períodos cortos de tiempo. El ayuno intermitente
consiste en dar a tu cuerpo un descanso para permitir que se depure y digerir
lo que ya está en el sistema (incluidas las reservas de grasa no deseadas).
Esto se puede hacer de muchas maneras diferentes: con el consumo de un número
limitado de calorías dos días por semana o limitar el número de horas por día
que consume alimentos, comer sólo 11 a.m.-7 p.m., por ejemplo. Hay pruebas científicas de que el ayuno intermitente tiene un impacto beneficioso en
la salud y la longevidad. Debido a que se realiza por períodos cortos de tiempo,
es mucho más fácil de cumplir que las dietas que obligan a renunciar a
alimentos que nos gustan por períodos prolongados de tiempo. Cuando no se
esté ayunando, se puede comer normalmente.
Practica la Gratitud
Aunque puede sonar simple, ser agradecido en todos los
aspectos de la vida no es tan fácil como parece. Cada vez que sientas algo
irritante, cuando las cosas no van de la forma que desearías o cuando las cosas
se ponen difíciles, trata de cambiar tu forma de pensar, siendo consciente de
todas las cosas buenas que tenemos en la vida. Todos tenemos muchas, muchas
cosas que agradecer y tomarnos un tiempo para reflexionar sobre ello y cambiar
nuestro punto de vista nos hará más felices. Decir "gracias" realmente
en serio, no sólo en piloto automático como muchos de nosotros tendemos a hacer.
Esa es la diferencia. La vida es un regalo, agradezcamos porcada día.