jueves, 27 de junio de 2013

YOGA


El yoga no es sólo ejercicio. Es una filosofía, una forma de vida y rutina de salud diseñada para conectar la mente, el cuerpo y el espíritu a través de técnicas de respiración, meditación y posturas que promueven la salud.
 

Existen muchos tipos de yoga por lo que puede ser difícil elegir uno. La clave es probarlos todos! hasta encontrar el yoga que más te convenga en este momento de tu vida.

Los tipos más activos, como Bikram, Zen Ki, Ashtanga y Vinyasa, son los más indicados para tonificaciar y quemar grasa. Por otro lado, los tipos más lentos, Iyengar, Sivananda Hatha, promueven la meditación y relajación.

Los tipos más activos son también una fuente de relajación, y los tipos más lentos sin duda ayudan a tonificar el cuerpo, porque el yoga es la perfecta combinación de ejercicio y la relajación.

El Yoga prenatal es especialmente beneficioso durante el embarazo, ya que ayuda a respirar y relajarse, lo que a su vez puede ayudar a adaptarse a las exigencias físicas del trabajo, el nacimiento y la maternidad.


Pero podemos encontrar en todos los tipos de yoga los siguientes beneficios:
• Tonifica el cuerpo
Realinea la columna vertebral / ayudar a aliviar los problemas posturales
Mejora la circulación
Reduce el estrés / calma la mente
Desintoxicación
• Promueve la pérdida de peso
• Aumenta la fuerza, resistencia y flexibilidad
• Mejora la inmunidad
• Mejora la claridad mental

Otro beneficio añadido del yoga es que se puede practicar en cualquier lugar: en un estudio de yoga, en su sala de estar o en una habitación de hotel. Exintes escuelas de yoga en todo el mundo, debido a su popularidad y mayores seguidores a medida que pasan los años. Hay un gran número de DVDs de yoga para aquellos que prefieren practicar en la intimidad de su propia casa, o si vas a viajar y deseas mantener tu práctica.

Cualquiera que sea el tipo que prefieras, la integración de yoga en tu rutina diaria o semanal, sin duda, contribuirá a lograr una belleza más natural.

miércoles, 19 de junio de 2013

jueves, 13 de junio de 2013

ACEITE DE HIPÉRICO: UN AFTERSUN NATURAL

Ahora que se acerca el verano, debemos cuidar nuestra piel al máximo para que no sufra las consecuencias de una exposición solar descontrolada. Para ello debemos ponernos protección solar cada cierto tiempo y no exponernos al sol en las horas centrales del día. De esta manera, evitaremos las dolorosas quemaduras solares.

Si aún con la protección solar nos hemos quemado, es hora de aplicarnos un after sun que calmará nuestra piel y la hidratará. Hoy vamos a proponer un after sun natural, que podéis hacer en casa y que es muy hidratante y calmante.



Aceite de hipérico
El aceite de hipérico se obtiene por maceración de la sumida florida del Hypericum perforatum . Esta planta denominada hierba de San Juan, florece en junio y presenta unas flores de color amarillo que al frotarlas tiñen de rojo. El aceite de hipérico es un líquido de color rojo intenso y olor característico.

Esta formado por la fracción liposoluble de los principios activos de la planta, como pigmentos rojos (hipericina), flavonoides y aceite esencial, que le confieren propiedades antiinflamatorias, antivíricas y promueven la epitelización de los tejidos.

Al ser una planta rica en taninos caquéticos, tienen en la piel un efecto de alivio sobre las quemaduras solares, por lo que puede sernos de gran ayuda durante esta época del año en el que la exposición de nuestra piel  a los rayos solares suele aumentar, con el consiguiente peligro de daños para la piel.

¿Como utilizarlo?
La aplicación tópica se realiza mediante un extracto oleoso, conocido como aceite de hipérico, que es una maceración de la sumidad florida de la planta en una base de aceite vegetal, como por ejemplo, el aceite de oliva o el aceite de almendras. Dicha maceración suele durar unos 40 días, exponiendo el recipiente donde se está macerando al sol, para que los rayos solares puedan transformar los taninos en  principios activos útiles, y que además dan la coloración rojiza tan característica de este aceite.

El momento de aplicación en la piel será siempre después de la exposición solar y cuando no se vuelva a tomar el sol en unas horas, ya que el aceite tiene un efecto fotosensible. El efecto del hipérico, combinado con el aceite de oliva, alivia rápidamente la quemadura, reduciendo el tiempo de recuperación de la piel y el daño provocado por el sol.